Mujeres defensoras de derechos humanos frente a la violencia en México.

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Por Stephany Vanessa Carrillo Salgado¹

Miedo y desesperanza son sentimientos que predominan en la sociedad mexicana, producto de la violencia que se vive en los distintos rincones del país y que se expresa a través de un mosaico de formas que se superan así mismas en cuanto a lo trágico. Doloroso fue conocer en septiembre de este año la existencia de tráileres itinerantes en los que. ante el aumento de asesinatos, la saturación de las morgues, la falta de infraestructura de las mismas y la negligencia de las autoridades, se almacenan cientos de cuerpos sin identificar y cuyos familiares continúan en un largo proceso de búsqueda.

“Es tiempo de llorar en este país” señaló la escritora Ethel Krauze en 2016 durante la presentación de su libro El país de las mandrágoras, en el que retrata el horror de las desapariciones forzadas y el dolor de familiares despojados de todo, incluso del derecho de sepultar a sus seres queridos. A dos años de distancia, los procesos continúan abiertos; y, tal y como señala Krauze, aún existen hijas e hijos que no acaban de morir porque no acabaron de vivir, y vivos que no acaban de vivir porque una parte de ellos se está muriendo.

Frente a este panorama, mujeres de toda la República mexicana, cuyas vidas han estado cruzadas de alguna manera por las consecuencias del conflicto, han comenzado organizarse ante la falta de respuestas. El Colectivo Solecito es un ejemplo de ello. Para muchas de estas mujeres originarias de la región costera de Veracruz, escarbar la tierra con varillas en búsqueda de fosas clandestinas se ha vuelto una forma de sobrellevar un poco la angustia que trae consigo la incertidumbre.

Así como este colectivo, existen otras iniciativas lideradas por mujeres en México a partir de las cuales se están desarrollando formas de afrontamiento; no sólo para preservar la vida e integridad personal, familiar o comunitaria, sino también para reconocer los impactos de la violencia y la manera en cómo afrontarlos sin dar vuelta a la página para empezar de nuevo como si nada hubiera ocurrido.

Por ejemplo, Reporteras en Guardia es una iniciativa integrada por 140 periodistas, editoras y coordinadoras de 25 estados de la República que decidieron luchar por la memoria y elaborar el perfil de 166 mujeres y hombres periodistas, comunicadores, fotoperiodistas y trabajadores de medios de comunicación que se encuentran desaparecidos o han perdido la vida desde el año 2000 a la fecha. Este proyecto que apuesta por la memoria permite volver los pasos atrás para reconstruir el camino andando, distinguir lo que se ha perdido de lo que se mantiene, e identificar posibles nichos de acción; tarea nada fácil cuando las heridas aún están abiertas y la situación exige creatividad para construir un nuevo horizonte a partir de lo que existe, sea mucho, poco o nada.

Los feminicidios en México es otra iniciativa creada por la ingeniera geofísica María Salguero, cuya formación le dio las herramientas para trabajar con mapas interactivos en los que registra, desde enero de 2016, los femicidios ocurridos en territorio nacional. Además, da seguimiento a los casos y actualiza los datos cuando se llega a conocer la identidad de una víctima o cuando existe un cambio en el estatus legal del inculpado.

Estas iniciativas sólo son algunas de las que están gestando en todo el país encabezadas por mujeres de todas las edades, como forma de enfrentar la violencia ejercida por el simple hecho de ser mujer, y que han derivado en 1,165 feminicidios en lo que va del 2018, según datos del registro llevado a cabo por Salguero.

Desde el 2006, se estableció el 29 de noviembre como el Día Internacional de la Mujeres Defensoras de Derechos Humanos.

Fabiola González para Propuesta Cívica

Como es posible evidenciar, grandes son los retos a los que se enfrentan las mujeres que trabajan (ya sea de manera individual o colectiva) en procesos de justicia, reparación y defensa de derechos humanos; quienes no solamente tienen que hacer frente al contexto mismo de violencia física, sino también a ataques misóginos, violencia basadas en género, falta de protección y acceso a la justicia, falta de recursos económicos, y apoyo para su participación pública.

En vísperas del cambio de gobierno, la prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres y las defensoras de derechos humanos es pilar fundamental para reconciliación del país y la construcción de justicia con paz y dignidad. A pesar de los obstáculos adicionales y amenazas a los que se enfrentan, las mujeres han comenzado a alzar cada vez más la voz, desafiando el status quo, cuestionando y proponiendo desde distintas trincheras y a pesar del miedo soluciones frente a las graves violaciones de derechos humanos que se viven en México.

¹ Coordinadora de fortalecimiento institucional en el CIC Propuesta Cívica | Integrante del Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social

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@PropuestaCivica

*Información de Frente por la libertad, de la expresión y la protesta social con fines de divulgación.