Periodistas y reporteros del municipio de Iguala de la Independencia, exigen a las autoridades garantizar el ejercicio periodístico

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Iguala, Guerrero. 13 de Octubre de 2020

Al Presidente de la República Mexicana, Andrés Manuel López Obrador.

Al Fiscal General de la República Mexicana, Alejandro Gertz Manero.

Al Gobernador del Estado de Guerrero, Héctor Astudillo Flores.

Al Fiscal General del Estado de Guerrero, Jorge Zuriel de los Santos Barrila.

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

A la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

A las organizaciones en Defensa de Periodistas y de Derechos Humanos.

Al Pueblo de México.

Periodistas y reporteros del municipio de Iguala de la Independencia, exigimos a las autoridades federales y estatales garantizar el ejercicio de nuestra noble labor. Emitimos una alerta porque estamos en riesgo, y si las autoridades no actúan al respecto, en los próximos días podría ser asesinado alguno de nosotros.

En las últimas semanas, en el contexto de la guerra que mantienen grupos del crimen organizado en esta ciudad, hemos sido amenazados por medio de llamadas y mensajes a través de la aplicación WhatsApp, por acudir a coberturas y publicar distintos hechos de violencia, así como denuncias de abusos de autoridad por parte de corporaciones policiacas.

La noche del 05 de Octubre hubo una amenaza generalizada contra el gremio periodístico de Iguala, por parte de personas que se identificaron como miembros de un grupo criminal. Varios de nosotros recibimos llamadas telefónicas por medio de WhatsApp, en el contexto de una cobertura a la que asistieron horas antes algunos de nuestros compañeros, sobre una protesta en la Fiscalía Regional con sede en esta misma ciudad.

Con palabras agresivas y ofensivas, a varios nos amenazaron de muerte y nos exigieron “no meternos” en la disputa que mantienen dos grupos del crimen organizado, acusando que la información que publicamos es tendenciosa. Ante esto, aclaramos que nosotros nos dedicamos estrictamente a informar.

Lo grave del asunto está en que, nos advirtieron que “en las próximas semanas” un integrante de nuestro gremio sería asesinado como Pablo Morrugares, compañero periodista acribillado el 2 de agosto de este año, pese a que contaba con medidas cautelares.

A algunos nos llegaron a decir que nos harían “pedacitos” y enseguida nos enviaron mensajes que contenían algunas fotografías en las que aparecemos, indicando que todos estamos “ubicados”. En algunos casos, también nos amenazaron con atentar contra nuestros familiares.

Esta situación nos mantiene preocupados por el incremento alarmante en los niveles de violencia en la región Norte del Estado de Guerrero, pero principalmente en los municipios de Iguala, Tepecoacuilco y Huitzuco.

En la cabecera municipal de Iguala, el día 07 de Octubre del presente año, se registró una marcha “por la paz” por parte de ciudadanos y transportistas, a la que ya no se le dio cobertura por temor a las represalias que pudieran tomar los grupos delincuenciales.

El silencio que se apoderó de Iguala ese día representa una mordaza para los medios de comunicación, lo cual consideramos, es un hecho gravísimo sobre todo en una ciudad en la que hace apenas seis años, fueron desaparecidos 43 estudiantes, y donde las autoridades prometieron regresar la paz y la tranquilidad.

Evidentemente no hay un avance en materia de seguridad y mucho menos justicia en esta ciudad, pero ahora está en riesgo la libertad de expresión y la libertad de prensa, enmarcados en nuestra Constitución Mexicana, pero también los derechos humanos de quienes nos dedicamos a informar a la sociedad de lo que acontece en esta región.

Ante esta situación, varios comunicadores hemos decidido solicitar apoyo a organismos defensores de periodistas y solicitar medidas cautelares. Queremos que volteen a ver la grave situación que estamos viviendo los reporteros y periodistas de Iguala.

Sobre todo, hacemos un llamado urgente a las autoridades de seguridad y de justicia para que garanticen el ejercicio periodístico, y evitar que haya otro comunicador asesinado como se nos ha advertido.

RESPONSABILIZAMOS AL ESTADO MEXICANO si alguien de nosotros sufre algún atentado en los próximos días, pues le estamos exigiendo que de manera urgente se nos garantice la integridad física, la de nuestras familias y que se nos den las condiciones necesarias para poder seguir ejerciendo nuestra labor.

¡No se mata la verdad, matando periodistas!

Reporteros y Periodistas de Iguala