Piden a periodistas protegerse del régimen chino durante cobertura de los Olímpicos de Invierno

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Ciudad de México, 30 de noviembre de 2021.- Reporteros sin Fronteras (RSF) pidió este lunes a los periodistas y medios de comunicación que cubrirán los Juegos Olímpicos de Invierno, en febrero de 2022, protegerse de la vigilancia del régimen chino.

En su portal, el organismo internacional defensor de la libertad de prensa en el mundo y de periodistas perseguidos por su actividad profesional, recomendó a los comunicadores que viajen a China evitar descargar aplicaciones que puedan permitir a las autoridades de ese país vigilarles.

Aconsejó a los medios de comunicación, editores y redes sociales denunciar cualquier injerencia o presión editorial del régimen por las investigaciones que lleven a cabo sobre los ataques de Pekín a la libertad de prensa.

Recordó que China, la mayor cárcel del mundo para los periodistas, con al menos 127 detenidos, ocupa el puesto 177 de los 180 países analizados en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de RSF 2021, solo dos puestos por encima de Corea del Norte, país en el que el periodismo es sinónimo de propaganda estatal.

Ante ello, Reporteros sin Fronteras sugirió a los periodistas evitar, en la medida de lo posible, el uso de recursos tecnológicos que impliquen un riesgo de censura o vigilancia por parte de las autoridades chinas, ya sea porque fueron desarrollados o son operados por una empresa sujeta a la regulación china (como WeChat, Baidu, TikTok), o porque los datos de los usuarios se almacenan en servidores accesibles a las autoridades (como iCloud China).

Si el uso de estos recursos es absolutamente necesario, advirtió conectarse desde un ordenador o un teléfono inteligente específicamente dedicado a ello y separado de su entorno de trabajo habitual.

Pidió no almacenar, ni siquiera temporalmente, contraseñas o información que pueda ponerlos en peligro a ellos o a sus fuentes, y no fiarse de los operadores locales cuando aseguran que los datos que pasan por sus servidores en China están cifrados o se eliminan inmediatamente.

Para proteger a las fuentes chinas, recomendó la comunicación a través de servicios de mensajería cifrados de extremo a extremo, que no requieran el almacenamiento de un número de teléfono (por ejemplo, Threema).

Cuando se realice una investigación en China, debe instalarse una VPN adecuada antes de salir de su lugar de origen; por ejemplo, una VPN de la empresa o una versión de pago fiable. Los túneles VPN pueden proporcionar acceso a servicios bloqueados y proteger la privacidad en cierta medida, mientras se hacen búsquedas en línea. Sin embargo, una VPN no protege el contenido de las comunicaciones intercambiadas en las plataformas/servicios chinos. Una consulta individual con un experto en seguridad digital sería ideal, dijo.

También solicitó notificar a RSF cualquier abuso que vea en el curso de su reportaje y en los medios de comunicación de su país (presiones, amenazas, acoso, sospecha de autocensura o sospecha de corrupción) para que se pueda, si es necesario, investigar.

Expuso que cuando un periodista se refiera a China, procure evitar su narrativa y el uso de expresiones destinadas a ocultar ciertas realidades. Por ejemplo, refiérase a “la represión en Xinjiang”, en lugar de a la “lucha contra el terrorismo en Xinjiang”; al “movimiento religioso Falun Gong”, en lugar de “la secta Falun Gong”, o a “la masacre de Tiananmen”, en lugar de a los “acontecimientos” de Tiananmen.

Aconsejó no colaborar con medios de comunicación que transmitan propaganda del Partido Comunista Chino y, si le invitan a China como periodista, piense en lo que le pueden pedir a cambio.

Al participar en actos como conferencias de medios de comunicación organizadas por China, los periodistas y los medios de comunicación deben ser conscientes de que los representantes y funcionarios chinos utilizarán estos actos como plataforma de propaganda.

RSF explicó que al estudiar de antemano las narrativas chinas y la información de fondo, los periodistas pueden aumentar su conocimiento de las estrategias de propaganda y prepararse para eventuales críticas.

Estas recomendaciones se extraen del informe “El gran salto atrás del periodismo en China”, que difundirá RSF a principios de diciembre de 2021 (en español, a principios de 2022), en el que se detallará el sistema de censura y control de la información puesto en marcha por el régimen de Pekín y la amenaza que supone para la libertad de prensa y la democracia en el mundo.

*Información tomada del portal de Reporteros sin Fronteras para fines de divulgación.